
¿Por qué la mayoría de las lámparas para incubación se dañan? (Y cómo lo resolvimos)
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas lámparas infrarrojas simplemente dejan de funcionar? Compra un lote de bombillas al por mayor, y la mitad de ellas ya no funcionan después de unas semanas.
Generalmente, el problema radica en los materiales utilizados. Si el vidrio es de mala calidad, no puede soportar el calor como debería. Cuando la lámpara se calienta, tanto el vidrio como el filamento se expanden. Si estas expansiones no son perfectamente sincronizadas, el vidrio ejerce demasiada presión sobre el filamento. Esto provoca pequeñas grietas que ni siquiera se pueden ver, y luego… pop: la lámpara deja de funcionar.
Nosotros utilizamos cuarzo y tungsteno de alta calidad, porque ya estamos harto de este ciclo repetitivo de daños en las lámparas. No se trata de marcas famosas, sino de asegurarnos de que la bombilla pueda soportar los ciclos de calentamiento sin dañarse.
El secreto está en el filamento
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza, ya que puede soportar los ciclos constantes de encendido y apagado sin deformarse. Pero el verdadero secreto está en el filamento de tungsteno. Imagínelo como una carretera: si hay un punto débil en el filamento, todo el calor se concentra allí. Ese “punto caliente” es precisamente donde el filamento se rompe. Nos aseguramos de que el grosor del filamento sea uniforme en toda su longitud. Es un detalle sencillo, pero es la razón por la cual nuestras bombillas duran tanto como las marcas más caras del mercado.
Una advertencia sobre los cables
Las lámparas de alta potencia ejercen una gran presión sobre su sistema eléctrico. Si tiene muchas lámparas funcionando al mismo tiempo, asegúrese de que sus circuitos puedan soportar esa carga. Si la tensión disminuye, las lámparas no se calentarán lo suficiente. Y si las lámparas no están lo suficientemente calientes, los polluelos no estarán cómodos. Así de simple.
Cambios fáciles, sin problemas
No debería tener que volver a conectar todo su sistema eléctrico solo para cambiar una bombilla. Hemos mantenido el tamaño estándar de nuestras lámparas, por lo que se pueden instalar fácilmente. Además, tratamos el cuarzo para que pueda resistir los gases de amoníaco presentes en los criaderos de aves. Por lo general, esos gases dañan el vidrio, haciéndolo turbio. Una vez que el vidrio se vuelve turbio, el calor no puede pasar a través de él, y la eficiencia de la lámpara disminuye. Nuestro vidrio permanece transparente, permitiendo que el calor llegue exactamente a donde es necesario.