
Introducción
Hemos desarrollado esta bombilla de calor para aves porque hay algo que es más importante que todo en una granja: la fiabilidad.
No se trata de una bombilla cualquiera. Se trata de un calentador por infrarrojos diseñado específicamente para proporcionar a los pollitos el calor constante y uniforme que necesitan. Sin parpadeos ni problemas durante el ciclo de incubación. Solo un calor fiable que mantiene la temperatura adecuada.
Durabilidad
Esta lámpara está diseñada para funcionar durante mucho tiempo. Está fabricada para operar durante 5,000 horas seguidas. Eso significa que tendrá una larga vida útil, y su capacidad de generación de calor no disminuirá con el paso del tiempo.
Así, a medida que la lámpara envejece, no tendrá que preocuparse por reemplazarla cada pocos meses. Recibirá la potencia que contrató, hora tras hora. Todo el diseño está orientado a mantener esa capacidad de generación de calor de manera constante.
Lo que la hace resistente
El secreto de su larga vida útil radica en la cápsula de halógeno, sellada dentro de un envoltorio de cuarzo de alta pureza. Este diseño permite que el filamento funcione a temperaturas más altas y de manera más eficiente, lo que aumenta la emisión de infrarrojos. El ciclo interno de halógeno evita que el filamento se evapore, por lo que no se produce ese ennegrecimiento que ocurre en las bombillas convencionales. El resultado: la lámpara mantiene su potencia, por lo que no es necesario reemplazarla con frecuencia.
Además, está fabricada para resistir las condiciones extremas de una granja: polvo, humedad y el ruido constante de los equipos agrícolas. Los materiales utilizados pueden soportar los ciclos de encendido/apagado, por lo que no hay riesgo de que el envoltorio se agriete.
Cómo es usarla
En el incubador, no se necesita un foco especial. Lo que se necesita es calor. Esta lámpara de infrarrojos proporciona un calor directo y concentrado, lo que permite calentar rápidamente a los pollitos y al material donde se encuentran. Es un reemplazo sencillo; solo hay que conectarla y listo.
Pero con tanta potencia viene también una responsabilidad. Una lámpara de 2500 vatios genera mucha energía, así que debe asegurarse de que sus conectores, cables y carcasa estén a la altura de las exigencias. Considérela como un componente térmico importante, y no simplemente como una bombilla.
Pero si se utiliza en el circuito adecuado, obtendrá un calor constante durante todo el ciclo de incubación. Menos reemplazos, menos fluctuaciones de temperatura. Solo el calor fiable que sus pollitos necesitan para crecer sanos.